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El Met Cloisters: Reseña

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Inaugurado en 1938 como sucursal del Metropolitan Museum of Art, el Met Cloisters es el único museo de los Estados Unidos dedicado exclusivamente al arte y la arquitectura de la Edad Media. El complejo, que alberga un museo y los jardines, ofrece vistas preciosas del río Hudson en el Fort Tryon Park, al norte de Manhattan, y debe su nombre a cinco claustros medievales, cuyos fragmentos componen hoy la estructura del moderno museo. The Met Cloisters no reproduce un tipo de construcción medieval en particular, sino que ha sido diseñado para evocar la arquitectura de la Baja Edad Media. Allí, en un contexto armonioso e integrado, los visitantes pueden experimentar la rica tradición de la producción artística medieval, que incluye trabajos en metal, pintura, escultura y textiles. Por definición, un claustro es un sendero cubierto que rodea un gran patio, desde donde se accede a otros edificios monásticos. Del mismo modo, los claustros del museo sirven como pasajes hacia las galerías; además, brindan un espacio agradable de descanso y contemplación a los visitantes, tal como lo hacían en antaño, en las antiguas construcciones monásticas.

Historia

Cualquier historia del Met Cloisters debe comenzar con George Grey Barnard (1863-1938), discípulo de Rodin e ilustre escultor estadounidense. Durante sus años de trabajo en la campiña francesa, Barnard complementaba sus ingresos localizando y vendiendo esculturas medievales y fragmentos arquitectónicos que habían caído en posesión de los terratenientes a lo largo de varios siglos de revueltas políticas y religiosas. Barnard, una figura romántica, se veía a sí mismo como un aventurero moderno y embellecía los relatos de sus numerosos hallazgos con detalles fantásticos.

Barnard regresó a los Estados Unidos en vísperas de la Primera Guerra Mundial y abrió un museo con su colección de arte medieval en el extremo norte de Manhattan. Quería apasionadamente que los estadounidenses pudiesen ver y aprender sobre arte medieval y, en especial, que los jóvenes escultores de su país encontrasen inspiración en lo que él llamaba “el paciente cincel gótico”. George Grey Barnard’s Cloisters fue el nombre que eligió para su instalación, pero aquella estructura de ladrillos parecida a una iglesia contribuía poco a presentar la colección de fragmentos arquitectónicos y obras de arte en un contexto históricamente correcto. En cambio, expresaba la interpretación poética y en extremo personal del coleccionista sobre la Edad Media. Sin embargo, fue una instalación influyente e innovadora, por cuanto constituyó la primera exposición de arte medieval de sus características en Estados Unidos.

Cuando Barnard’s Cloisters se puso en venta en 1924, John D. Rockefeller, Jr. (1874-1960) aportó los fondos que permitieron al Met adquirir el museo y sus colecciones. Rockefeller también cedió al Met más de cuarenta obras de arte medieval propias. Como muchos de sus contemporáneos, Rockefeller sentía fascinación por el pasado. La destreza especializada que implica el arte medieval, así como su espiritualidad inherente, resultaban muy atractivas a este filántropo y coleccionista.

En 1927,  el Met resolvió que se necesitaba un edificio más grande para la sucursal, uno que permitiera exponer la colección de un modo más científico. Con sagaz previsión, Rockefeller se ofreció a financiar la transformación de 66,5 acres de tierra al norte del museo de Barnard en un parque público, hoy Fort Tryon Park, con el nuevo Cloisters como atracción principal. Para garantizar la belleza de este emplazamiento, Rockefeller donó terrenos adicionales al estado de Nueva Jersey para que se incorporen al Palisades Park, en la margen opuesta del río Hudson.

Los tres hombres que, junto con Rockefeller, dieron forma al museo en su estado actual fueron Charles Collens (1873-1956), Joseph Breck (1885-1933) y James Rorimer (1905-1966). Guiados por el ejemplo pionero de Barnard, otorgaron al proyecto un nuevo nivel de erudición y pericia. Se designó como arquitecto a Collens, uno de los más destacados practicantes del estilo neogótico y reconocido por su diseño de la iglesia Manhattan’s Riverside Church. Para evitar realizar una copia corriente de la estructura medieval convencional, Collens concibió un edificio que evocara la Edad Media al reinterpretar sus proporciones y estilos. Breck, curador de artes decorativas y subdirector del Met, se encargó fundamentalmente del interior del museo. Consideró tanto los diseños de Collen como la rigurosidad histórica para crear en las galerías una circulación clara y lógica desde el período románico (ca. 1000-1150/1200) al gótico (ca. 1150-1520). Rorimer se incorporó al proyecto en sus primeras fases, debido a la muerte repentina de Breck en 1933, a quien remplazó. Con gran talento para la curaduría y hábil negociador, Rorimer trabajó junto a Rockefeller y condujo el museo a través de las etapas finales de su construcción. Si bien las obras de Barnard’s Cloisters y aquellas donadas por Rockefeller, tales como los famosos tapices que representan la caza del unicornio, permanecen en el centro del Met Cloisters, el museo continúa expandiendo su colección de arte medieval, tanto en lo que respecta a la diversidad de las obras como a los alcances de la colección. Entre las obras destacadas, se cuentan el Tríptico de la Anunciación (también conocido como Retablo de Mérode), de Robert Campin; un diminuto libro de oraciones que perteneció a la reina de Francia, las Horas de Jeanne d’Evreux; vitrales austríacos de la capilla del castillo de Ebreichsdorf; así como notables esculturas, entre las que se cuentan una cruz de marfil de los Cloisters y una cabeza de finales del siglo XIII de la región de Estrasburgo, en el Alto Rin. Estas obras testimonian la vitalidad constante del compromiso del Museo con la profundización del conocimiento sobre el arte medieval.

El Met Cloisters también es célebre por sus tres jardines, el Judy Black Garden, en Cuxa Cloister, y los jardines en Bonnefont y Trie Cloisters. Desde la apertura del museo fueron diseñados como una atracción integral, y en la actualidad aún destacan el emplazamiento donde el Museo alberga su colección. Además, enriquecen la comprensión que los visitantes adquieren de la vida en la Edad Media.

Audioguía y mapa para el Cloisters

La Audioguía para el Met Cloisters incluye un recorrido por las zonas más destacadas del Museo, a través de las voces de curadores, conservadores, educadores y horticultores. Las aproximadamente dos horas de audio, que pueden programarse según los intereses del visitante, relatan la historia de los Cloisters, describen su arquitectura y sus jardines, y comentan alrededor de 70 obras de arte. Este recorrido también se encuentra disponible en francés, alemán, japonés, español y portugués. El contenido adicional de la Audioguía incluye una ruta diseñada por el director (The Director’s Tour), un recorrido musical y otro familiar, para los visitantes jóvenes.

Bloomberg Philanthropies patrocina la Audioguía.

Los Mapas del Met Cloisters se encuentran disponibles en inglés, árabe, chino, francés, alemán, italiano, japonés, coreano, portugués, ruso y español.

El café Trie en  el Met Cloisters

La cafetería del Met Cloisters abre de 10 am a 4:15 pm, con lluvia o con sol, de abril a octubre. (Servicio disponible hasta las 7 pm los viernes de verano.) Se sirve un menú liviano de sándwiches, postres y café.

La tienda del Met Cloisters

En la tienda del Met Cloisters Store encontrará productos inspirados en las obras de arte de la colección del Met Cloisters y sus jardines. Aquí también puede adquirirse la guía del museo, The Cloisters: Medieval Art and Architecture, de Peter Barnet y Nancy Wu, publicada por The Metropolitan Museum of Art y distribuida por Yale University Press ($24,95).

Visita

En metmuseum.org/cloisters encontrará información completa y actualizada acerca del  Met Cloisters, incluidos horarios, exposiciones y programas .

Cómo llegar al Met Cloisters

Para llegar al Met Cloisters en metro, tome el tren A hasta la Calle 190 y salga de la estación en ascensor. Camine hacia el norte por Margaret Corbin Drive durante aproximadamente diez minuto, o bien tome el autobús M4 hacia el norte y hasta la parada siguiente. Desde  el Met Fifth Avenue también puede tomar el autobús M4 directamente desde Madison Avenue / Calle 83 hasta la última parada. (Los recordamos que para esta opción es necesario tener suficiente tiempo a disposición.) 

En auto, tome el Henry Hudson Parkway (hacia el Norte) hasta la primera salida después del Puente George Washington (Fort Tryon Park-The Cloisters). Esta salida sólo es accesible desde el carril que se dirige hacia el Norte. Si viene desde el Norte, tome el Henry Hudson Parkway (hacia el Sur) hasta la salida 14-15, dé vuelta en U, y diríjase hacia el Norte, aproximadamente una milla, hasta la salida Fort Tryon Park-The Cloisters. El estacionamiento es gratuito.

Acerca del Metropolitan Museum of Art

El Met expone más de 5000 años de arte del mundo entero, para que todos puedan experimentarlo y disfrutarlo. El Museo está situado en tres lugares icónicos de Nueva York: El Met Fifth Avenue, el Met Breuer y el Met Cloisters. Además, millones de personas comparten la experiencia del Met por Internet.

Desde su fundación, en 1870, el Met aspiró siempre a ser más que un tesoro de objetos hermosos y excepcionales. Cada día, el arte revive en las galerías del museo y gracias a sus exposiciones y eventos. De este modo se difunden tanto ideas nuevas como interrelaciones inesperadas que trascienden los tiempos y de culturas.

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22 de junio de 2016

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